Pago que cubre una parte de la deuda. La factura no se cierra: baja el saldo y sigue abierta por la diferencia.
Ejemplo: factura de 10.000, el cliente abona 4.000. Quedan 6.000 pendientes y la factura sigue viva.
Por qué se registra apenas ocurre
Un abono anotado en un cuaderno o recordado de memoria es la fuente número uno de discusiones con el cliente. Registrarlo el mismo día deja el saldo correcto en todo momento y evita el reclamo de "yo ya te aboné".
A qué factura se aplica
Cuando un cliente tiene varias facturas vencidas y abona un monto suelto, hay que decidir a cuál se aplica. Lo habitual —y lo que conviene— es aplicarlo a la más antigua: es la que tiene menos probabilidad de cobrarse si se sigue postergando.
Dejarlo como saldo genérico "a cuenta" es cómodo pero desordena la antigüedad de saldos, y ahí es donde se ve el riesgo real de la cartera.
Error común
Aceptar abonos sin fecha para el resto. Un abono debería venir con el compromiso de cuándo se cubre lo que falta; si no, la deuda se convierte en una serie indefinida de pagos chicos que nunca llega a cero.
En CuentasClick
Los pagos se registran contra la factura y el saldo se actualiza solo. Una factura puede recibir varios pagos hasta quedar saldada, incluso por métodos distintos (parte efectivo, parte transferencia). Cada abono queda en el historial y en el estado de cuenta del cliente en /clientes.